De todos es conocido que Raúl Tamudo debutó en un Hércules-Espanyol, en la temporada 96/97; sin embargo, los más jóvenes herculanos desconocen que el que fue el último gran capitán, Parra, debutó en Sarriá un 6 de septiembre de 1980. Al igual que el de Santa Coloma, el de Biar fue un jugador que ha marcado historia en el club alicantino. Dos etapas diferentes en el Hércules y, por medio, 144 partidos repartidos entre el Real Murcia y RCD Mallorca.
Debutó en la 80/81 jugando 10 partidos(327 minutos).Debutó en Barcelona y fue partÃcipe, en su último partido, de aquel negro 6-0 en el Camp Nou, la noche en que fue secuestrado Quini. TenÃa 17 años el biarense en su debut.
En la siguiente temporada, la 81/82 marcó su único gol en la Liga aunque tuvo que esperar en la jornada penúltima. Su 1-2 en La Romareda podÃa insuflar aire de cara al último encuentro de liga mas el tanto de Pichi Alonso frustró bastantes opciones de permanencia. Para el joven centrocampista fue otro año más para hacerse más grande y nada se le puede reprochar por el descenso de aquel año.
Empezó a coger fuerza de verdad en la temporada 83/84 tras jugar 29 partidos en ese año y convertirse en puntal del ascenso(en la 82/83 sólo jugó 10 partidos).
En la 84/85 regresaba a la primera división jugando 24 encuentrs. HabÃa pasado cuatro años del debut y ya estaba controlando con veteranÃa pese a los 22 años. Era tan joven que nada costó a Carlos Jurado meterle en ese once del que ya hablé acerca del encuentro de la huelga de futbolistas, bajo el nombre deportivo de Pascual.
La 85/86, sexta temporada en el Hércules, fue la última antes de ir a tierras murcianas. 23 partidos que no sirvieron para lograr evitar su segundo descenso en su vida deportiva. Otra vez, el destino hizo que el Espanyol fuese partÃcipe de su último encuentro con el Hércules, al igual que el primero en la carrera del biarense. Era el 13 de abril de 1986, la penúltima jornada de esa liga funesta.
Regresó hastiado de Lorenzo Serra Ferrer,entrenador del Mallorca, a las pocas jornadas de iniciada la temporada 91/92, en la que fue la última gran gestión de Manuel AlbarracÃn como presidente. Debutó en esta ocasión en un vetusto Madrigal(nada que ver con el actual estadio “groguet”), donde marcó un bello gol. Lejos estaba aquel joven de 17 años; ahora era un veterano de 28 años con mucho fútbol. Esas diez jornadas bastante irregulares impidieron jugar la promoción de ascenso pero no asà la de la 92/93. Un jugador asà no podÃa estar tanto tiempo en esa maldita categorÃa. Con el ascenso, se volvÃa a ver al mejor Parra, el capitán ahora acompañado de su “escudero” Paquito.
En la temporada 93/94 jugó 30 encuentros completos y marcando un gol- el Burgos fue el equipo que recibió el tanto. En la siguiente temporada estuvo jugando 27 encuentros y un hecho casi insólito: en el vergonzoso 1-2 perpetrado en el Rico Pérez ante el Madrid B, fue expulsado por MartÃnez de la Fuente en el minuto 34.
La temporada del ascenso, la 95/96, no la disfrutó ya que sufrió una fractura de tibia y peroné al querer parar un contraataque del Écija le dejó “out” siete meses. Regresó con el ascenso, el dÃa ante el Badajoz en el Vivero. �
Tuvo la posibilidad de jugar su último año deportivo en Primera División. Cinco años después de su último encuentro en la élite, regresaba el del Alt Vinalopó y ejemplo de la cantera herculana a la denominada “Liga de las Estrellas”. Jugó 22 encuentros en esta última temporada. Su último encuentro fue ante el Athletic de Bilbao.Tras cerca de 17 años, el gran capitán se retiraba del fútbol entre el aplauso de la gente que le rindió un discreto homenaje en el inicio de la siguiente temporada, en el encuentro entre alicantinos y los del barrio de� Vallecas.
Ejerció unos años como secretario técnico del Hércules sin tener mucho éxito.
Próximo jugador: Ernesto Llobregat�