11 de Junio de 2007
Un partido con toque diferente
Un Hércules-Elche no es un partido más entre los 42 que se disputan en esta categoría. Es un duelo que tiene sabor histórico entre dos equipos igualados entre sí(19 años en Primera, 25 puntos de ventaja ilicitana pero que, en todo caso, se puede considerar mínima.
Además, es un derby que encubre, en cierto sentido, cierta rivalidad entre ambas ciudades que sólo están separadas por poco más de 20 kilómetros, si bien, suele ser “sana” en cuanto a herculanos trabajan, pero tabién disfrutan del ocio en Elche como aficionados franjiverdes hacen lo mismo en Alicante.
La rivalidad ha hecho que estos partidos se deban plantear con otra actitud pues el aficionado puede llegar a perdonar deslices pero, ante el Elche(o el Hércules, en caso de los franjiverdes), se debe ir a ganar desde el principio.
Los enfrentamientos en Alicante han acabando siendo positivos para la entidad blanquiazul. Sólo en cuatro encuentros oficiales de Liga se ha perdido ante el equipo de la ciudad de las palmeras; por el contrario, como era de esperar por su condición de local, se ha ganado con mayor facilidad.
El primer encuentro cayó, sin embargo, a favor visitante(2-3, temporada 29/30) pero fue un espejismo: en los siguientes cuatro encuentros siguientes-tres en tercera y el último en segunda- acabaron en victoria alicantina.La presencia herculana en Primera impidió el reencuentro de ambos clubes hasta el año siguiente al descenso y que acabó, igualmente, en victoria(3-0 42/43). Durante dos décadas, los duelos no eran habituales(tres veces en la friolera de 24 temporadas). En este momento se vivía un punto de inflexión, en parte relacionado con el surgir del equipo vecino en la Primera división. Ese tercer encuentro en más de dos décadas y medias que he citado acabó con derrota por 1-3, en lo que fue el primer gran encuentro entre ambos rivales en la máxima categoría.A pesar del tanto inicial de Arana, el equipo visitante remontaba y vencía.Tardaron cinco años en verse pero la victoria volvía a caer en manos visitantes.
La gran época blanquiazul llegó en la década de los 70 y con el Rico Pérez y no podía faltar el Elche entre los rivales de ese gran Hércules que hizo historia. En la última jornada de la 74/75 se vieron las caras, acabando el encuentro en victoria gracias al tanto, al cuarto de hora, de Barrios.Se repitió resultado y autor del gol en la temporada siguiente. En la temporada 76/77, el encuetnro ante el Elche fue el último de Arsenio Iglesias en el banquillo herculano-aunque consta que su último encuentro oficial fue ante el Betis, en copa del Rey, unas dos semanas después.Empate a uno en aquel encuentro ante el Elche, entrenador por aquel entonces por Felipe Mesones. En la temporada siguiente, empate a cero. El descenso del Elche impidió que los derbis entre ambos se hicieran habituales en los carruseles deportivos.En la 82/83 se veían las caras en Segunda División. Dos ediciones ligueras más tarde, jugaron el último gran partido en Primera. El resultado fue de 1-0 pero la victoria fue lo de menos en una jornada anecdótica:varios jugadores juveniles y algún que otro profesional embozado en una ficha “juvenil” jugaron esta jornada marcada por la huelga de futbolistas profesionales. Fue un amargo final para un derby que prometía más en el panorama nacional.
Las dos décadas posteriores sólo han visto derbis en categorías inferiores(2ª y 2ªB). En la temporada 86/87 se ha visto la última victoria ilicitana. De toda esta etapa quedan pocos recuerdos agradables. Salvo la victoria de la temporada 87/88(4-1 pero descenso herculano) y la de la 97/98(2-1), el único momento para no olvidar fue aquella victoria de Noche de Reyes en la temporada 92/93 cuando un insuperable Eduardo Rodríguez amargaba la tarde noche con dos tantos decisivos para que ese Hércules creyera en el ascenso.
De la temporada pasada(0-0) queda el reencuentro tras siete años sin derbis y, sin duda, el excelente papel jugado por Aragoneses, en aquellos días militando en el Elche, y que pudo servir para su llegada pocas semanas después al Hércules.








